Mañana. Mañana es el día. No lo puedo creer. No puedo creer que voy a tener en frente al creador de la obra histórica de The Wall. No puedo creer que voy a ser testigo de todos esos hermosos sonidos, y sus letras.
Me acuerdo como si fuese ayer cuando estaba en septimo grado y empece a escuchar. No entendía la magnitud de lo que era ''Pink Floyd'' y mucho menos, sus obras magestuosas.
Hoy creo que maduré. Creo que con el pasó de los años vas entendiendo más que es y que significa ''Pink Floyd''. Porque es más que una banda inglesa, es arte. Es el arte manifestada en esos años de locura.
Es la represión de los muros que ellos mismos liberaron.
Escuchar Pink Floyd no solo me cambió la vida, sino que me cambió a mi. Ahora entiendo la obsesión de Roger con los muros. Entiendo lo que quiere decir. Creo que gracias a el aprendí a derribar muros internos. Creo que entiendo que tiene que ver el muro con la represión y el deseo impetuoso de la libertad.
Pink Floyd es más que música hipnotizadora,es más que psicodelica, es un placer, un manjar. Algo que podes saborear sin oler, y sin morder. Es una caricia al alma. Es algo que me ayuda a pensar. Es una de mis inspiraciones.
Y bueno, nada.. quería escribir algo antes de ir mañana y que me cambié la vida. Porque sé que después de ese recital todo va a ser distinto. Quiero salir renovada.
Estoy muy feliz. Y solo faltan horas para verlo. Mañana a las nueve, Roger. Tengo una cita con vos en River Plate.
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