lunes, 3 de octubre de 2011

Inestabilidad.


Hoy fue un día extremadamente extraño. De repente, todo lo que parecía absolutamente insólito en mi vida comenzó a tomar importancia. Al principio lo tome ''bien''. Pero ¿que necesidad tenia de deprimirme? Me quería volver una de esas pendejas pelotudas que se ponen películas de drama para lamentarse por su patética situación. ¿Desde cuando? ¿A donde quedo el autoestima no? Que terrible dios mio. En realidad,me sentía como con un nudo en la garganta,en el pecho, como si las contracturas en vez de tenerlas en la espalda, las tuvieras justo ahí. Como si necesitaras un masaje, como si necesitaras a alguien. Locura, ¿desde cuándo? Son esos momentos en los que odio ser mujer. Odio darme cuenta que por más orgullo, o más madura que sea, no voy a dejar de mirarme al espejo y decir ''tengo catorce años, algún sentimiento escondido tengo que tener''. 
La puta madre como odio el sentimentalismo. Los pre- quince se están poniendo complicados.


En fin, saliendo de esta entrada asquerosa, y con muy poco sentido. Descansen

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