Como de costumbre siempre tengo algo absolutamente confuso de mi. Teniendo casi 15 años de edad, no sé distigír emociones obvias que se sienten a flor de piel. Me corre por las venas un liquido raro, más próximo a un animal volador, que cosquillea todo mi sistema nervioso, y me deja tranquila, relajada , pero con ilusiones falsas. Y todo siempre es tan verdadero, siempre la costumbre del orgullo me termina alejando de las personas que me interesan, siempre por intentar demostrar superioridad termino siendo lo menos. Y es ahí cuando comienzo a pensar que no valgo de nada, o que quizás no este echa para el mundo, o el mundo no esté hecho para mí. Siempre opto por la segunda opción, siempre le hecho la culpa a los demás. Y supongo, que tal vez,alguna vez, volveré a tener algo de madurez, y dejare el orgullo en el suelo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario