Y que nada me haga volver de está fría y oscura realidad en la que estoy viviendo,sería quizás un castigo. Lo sé, me porte mal, no me manejé bien. ¿Es justo condenarme? somos humanos, quizás actuemos así por necesidad, quizás para hacernos sentir bien a nosotros mismos, por destacar, por figurar. El perdón tampoco sirve, el dolor nunca sana, la mentira nunca se revierte, y el corazón no se recupera. Las cosas son así, después de esté viaje aprendí demasiado, no voy a echarme atrás, voy a ser yo, a pesar de lo que digan los demás. Allá voy, deséame suerte.

Hermosa entrada!! Me encanto!
ResponderEliminarTe espero en mi rincón de imperfecciones en;
http://imperfect-is-perfect.blogspot.com/
Mia.